Política

¿Por qué el uribismo persigue a Carlos Caicedo?

El gobernador del Magdalena se ha convertido en una piedra en el zapato del uribismo desde que fue rector de la Unimagdalena.

Por Lado B

Carlos Caicedo se dio a conocer en la región cuando siendo rector de la Universidad del Magdalena la salvó de la bancarrota y la convirtió en una de las mejores universidades de la región.

En esa época le fabricaron un caso judicial que lo llevó a perder la libertad por cinco años. La persecución judicial inició cuando el entonces rector enfrentó al Gobernador del Magdalena de esa época, Trino Luna Correa, quien tenía una alianza con paramilitares para tomarse los recursos de la Universidad.  Años después, Luna Correa fue denunciado por tener nexos con las autodefensas. Estos hechos ocurren bajo el silencio del presidente Álvaro Uribe Vélez cuando el paramilitarismo campeaba por toda Colombia.

Después que un tribunal del centro de la país declarara inocente a Carlos Caicedo, éste logra llegar a la alcaldía de Santa Marta con una votación histórica en la ciudad.

Durante su administración los ataques fueron constantes, por ejemplo, enfrentando en su primer día de gobierno un paro armado que con el apoyo de las Fuerzas Militares logró desvirtuar rápidamente, pero que auguraban los ataques permanentes.  Pese a que el uribismo había perdido el poder y Santa Marta no representaba mucho para el centralismo poderoso; esto dio un giro cuando Caicedo inicia una batalla por recuperar los servicios públicos en manos de la clase política y un grupo de multinacionales, algunas de ellas con casos de corrupción probados con las del grupo INASSA.

Jorge Pretelt, exmagistrado uribista, hoy condenado por el caso del Cartel de la Toga, se enfiló contra Carlos Caicedo luego de que este le quitara la administración del recaudo tributario a la empresa R&T, filial también de la empresa de servicios de agua Metroagua, la cual Caicedo también sacó de la ciudad. Cuatro años después, Caicedo termina su mandato como uno de los mejores alcaldes del país, según el Centro Nacional de Consultoría, recuperando el mercado público, construyendo una red de parques, disminuyendo la violencia y estableciendo cientos de programas sociales, por lo que decide aspirar a la presidencia de república.  Frente a este anuncio, las clases tradicionales de la región se articulan con la élite tradicional, no por limitar su aspiración, sino por no perder el control político del territorio.

Los procesos en la fiscalía se dispararon en número y un fiscal enviado desde Cartagena imputa cargos y detiene a Carlos Caicedo y Rafael Martínez, alcalde de Santa Marta por una celebración indebida de contratos que no existió. La detención sucedió el mismo  día que Caicedo se dirigía a entregar más de dos millones de firmas que le daban el aval para ser candidato presidencial. En pocos días recuperó su libertad y continuó el recorrido para llegar a la presidencia. Este camino, promovido por la unión de los candidatos alternativos en Colombia, lo llevó a medirse con Gustavo Petro en una consulta donde obtuvo más de 500 mil votos y la incomodidad de un grupo de uribistas amigos de los políticos de la región Caribe y enemigos acérrimos de Petro y su Colombia Humana.

Ya con el uribismo en el poder aumentan los abusos. De nuevo a Rafael Martínez, alcalde de Santa Marta, un juez dictó medida de detención preventiva porque supuestamente representaba un peligro para la sociedad. Aprovechándose de este escenario, el presidente de la República y la presidenta Marta Lucía Ramírez nombran ilegalmente al director de transparencia Andrés Rugeles como alcalde encargado, quien utilizó el centro de inteligencia del mismo gobierno para allanar la alcaldía y creó una alianza con los clanes políticos derrotados. Al final, el alcalde Rafael Martínez regresa a su cargo, pero al amenaza de la intervención del gobierno a través de la Superservicios a la recién creada empresa pública de agua ha estado latente ya que este es un botín apetecido por los políticos del Magdalena.  La que sí se dio de manera apresurada fue la intervención de la red pública hospitalaria distrital que según denuncias ciudadanas fue entregada presuntamente a miembros del Centro Democrático.

Meses después, Caicedo se lanza como candidato a la Gobernación y obtiene la mayor votación de opinión en el Departamento, venciendo al candidato de Álvaro Uribe Luis Miguel “El Mello” Cotes, investigado por el caso de corrupción de la vía de la prosperidad.

Para pesar del Centro Democrático, la victoria de Carlos Caicedo en la Gobernación del Magdalena se suma a la victoria de su candidata Virna Johnson en la alcaldía de Santa Marta.

“Toda esta cantidad de procesos que me van a ir abriendo tiene un propósito: sacarnos del camino”, expresó Caicedo en rueda de prensa.

Los ataques no han parado en estos meses de gobierno, incluso acusaciones directas por parte del mismo ex senador Uribe, quien motiva a sus seguidores a enfilar sus acciones contra el gobernador de pensamiento progresista.

La última “jugadita” del gobierno nacional fue haber enviado al Superintendente de Salud, ficha del Centro Democrático, a intervenir el Hospital Julio Méndez Barreneche a tan solo 40 días de haber recibido el hospital en bancarrota por parte del gerente Tomás Díaz-Granados, nombrado por Rosa Cotes, anterior gobernadora.

Cabe anotar que el interventor enviado al Magdalena por la Superintendencia se encuentra investigado por malos manejos, según un informe del exprocurador General Fernando Carrillo.  Las cosas se complican cuando simpatizantes del movimiento Fuerza Ciudadana y medios de comunicación comienzan a informar de una presunta orden del uribismo al Fiscal General de la Nación para empapelar y suspender a Caicedo de la Gobernación. Recordemos que el Fiscal ha sido cuestionado nacionalmente por abrir investigación contra la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, y por no avanzar en casos como el del embajador Fernando Sanclemente por la coca encontrada en su finca, las chuzadas del Ejército y la Ñeñepolítica.

Este último caso ha sido especialmente controversial, ya que el Fiscal, en vez de profundizar la investigación que involucra la campaña del presidente Iván Duque, desvió la atención hacia Gustavo Petro por una mención inocua que hace el “Ñeñe” en su audio. Con este panorama surgen muchas dudas y se intuye que vendrán más ataques desde la Fiscalía hacia los líderes alternativos y en especial contra Carlos Caicedo al que desde el Gobierno se empiezan a ver como una fuerza política que amenaza sus intereses en la costa Caribe y a futuro en el resto del país. … Amanecerá y veremos.

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